Me asomo a la ventana, y desde la oscuridad de mi habitación, veo como tu figura se transluce por la luz entre tus cortinas…
Puedo ver que entre ambas cortinas queda un espacio que me deja ver claramente hacia el interior de tu habitación. Y es allí, cuando puedo apreciarte con claridad, te acercas a tu cama vestida con un fino pijama de seda, el cual te encaja perfectamente, enmarcando tu esbelto cuerpo…
Yacías de espaldas a mis ojos, pudiendo observar tu espalda, desnudándote con la mirada, descansando mi vista en tus caderas, en tu trasero… simplemente bello, algo inigualable… Mi imaginación comienza a trabajar al ver como se marcaban las terminaciones de tu ropa interior…
Decides sentarte en la cama, soltándote el cabello, dejando que éste acaricie tus hombros, tu suave piel…
Sientes el deseo de quitarte la pijama. Mis ojos no podían creer lo que estaban a punto de ver… no imaginas cuanto deseo tenía de hacerlo…
Suavemente comienzas a deslizar el vestido por tu cuerpo, llevándolo hacia arriba, dejando tu torso semidesnudo… permitiéndome apreciar el pequeño detalle de que no traías sostén… Mi corazón se desarma, comienza a palpitar fuertemente… adrenalina… deseo… lujuria… una mezcla de sensaciones extraordinarias que estaba experimentando en ese entonces…
- No, no te vayas!… a dónde te diriges??
La ilusión se desvanecía de repente, hasta que regresas…
No lo podía creer… venías frente a mí… Cuánto deseaba este momento, poder verte completa…
Eres perfecta, como siempre te imaginé… tu mirada profunda… esa boca apetecible con labios apasionados… tus mejillas rozagantes… tu suave cuello, llamándome a besarte… tus senos, pequeños pero armoniosos, la medida perfecta, con esos pezones que aparentan ser una delicia al gusto… tu vientre plano, enmarcando esa figura única q traes, curvas de ejemplo… tus caderas vistiendo esa vedettina que tan bien te sienta… tus piernas, producto de la gimnasia…
Hmmm! Deseo poder recorrerte de principio a fin… besar tu boca, tenerte entre mis brazos… acariciar tu espalda, recorrer tus cuervas… Deslizar mi boca hacia la comisura de tus labios, atravesar tus mejillas para caer en picada por tu cuello y descansar en tus senos besándote encendido en pasión, mientras recostados de perfil, acaricio tu cuerpo en forma ascendente… tus piernas… tu cadera… tu vientre… aquel espacio delicioso y tentador entre tus senos… Deseo poder amarte fielmente, sentir como gozas de cada caricia, de cada roce de mis manos, de cada beso…
Sí, preciosa, déjame oírte balbucear esa suave melodía… tu corazón acelerado, tu respiración agitada, tu voz intentando pronunciar palabra…
Déjame sentir como se endurecen esos pezones carnosos ante el roce de mi lengua… déjame sentirlos mientras mi mano se anida en tu pubis incitando a tu imaginación, excitando tu mente…
Déjame sentir como tu cuerpo vibra ante el deseo de lujuria…
Hmmm! Me encantaría oírte gemir, bebé…
Déjame verte cerrar los ojos y disfrutar ese momento... Siente como mis dedos acarician tu clítoris… como te penetran poco a poco… como mi boca desgarra tu cuello…
Sí, preciosa… siénteme… déjate llevar… Me encanta como te mueves, me excita más aún… oírte gritar…
Sé que te gusta…
Hmmm!
Tu cuerpo se estremece aún más, tiemblas vigorosamente… tu voz se alza pronunciando gemido tras gemido… Los músculos de mi mano se inundan de lujuria… Quiero verte acabar, quiero que llegues al orgasmo…
Siénteme dentro! Mis manos acalambradas se desgarran en tu vagina… mi boca sólo quiere besar cada rincón de tu cuerpo… Tú me deseas… lo deseas… quieres acabar…
Ya casi terminas, bebé! Siente el calor que sube, se acrecienta, se apodera de ti completamente… Siente esa extraña sensación… siente el temblor…
Hmmm!! Sí!
Sueltas el grito… música divina para mis oídos… Simplemente delicioso…
Mi mente me jugó una mala pasada… mi mano yacía en mi pene erecto… mis ojos descansaban acompañando a la imaginación… Me he desviado de la realidad…
Vuelvo la mirada hacia tu habitación, y estabas allí, recostada sobre tu cama, untándote una especie de crema por todo el cuerpo…
- Hmmm!
Mi imaginación se activa de nuevo… pero esta vez viéndote…
Reposas tu cabeza sobre la almohada… cierras los ojos… y sigues untando esa loción… Pero… las caricias cambian… no son las mismas…
Noto el deseo en tus manos… deseo erótico… Tus manos acarician tus senos…
- Que linda imagen!
Esos senos perfectos acariciados por tus manos… tus dedos presionando los pezones…
Una de tus manos se arriesga y desciende cubriendo todo tu vientre con caricias hechas por la punta de tus dedos… tomas tu vedettina y te la quitas desaforadamente…
El deseo en ti se ha incrementado fuertemente…
Comienzas a acariciarte suavemente… tu cuerpo arqueado por tanto deseo y pasión… Mis manos te acompañan, tomando y presionando mi pene… acariciando la punta… mis testículos…
- Hmmm! Si pudiésemos estar juntos saciaríamos nuestros deseos mutuamente… Tus manos penetrándote ágilmente…
Mis oídos se desviven escuchando el suave sonido de tu voz que se cuela entre las ventanas durante el silencio silencioso de la madrugada…
Que voz excitante! Me enloqueces…
Tu cuerpo se arquea más y más… Tu cuerpo untado de crema… tu piel reluciente... tus pezones erectos… tu boca insatisfecha… adrenalina… pasión… lujuria… deseo…
- Ohh! Estoy a punto de estallar… déjame acabar contigo…
- Si! Ahhhh!
Oigo ese gemido impresionante… mi pene se baña en semen… tu cuerpo muestra las últimas instancias del temblor…
- Que agotador…
Ambos quedamos satisfechos por el momento… pero no completamente…
Por ahora sólo resta ir a dormir, pues, ya es tarde y mañana será otro día.
Puedo ver que entre ambas cortinas queda un espacio que me deja ver claramente hacia el interior de tu habitación. Y es allí, cuando puedo apreciarte con claridad, te acercas a tu cama vestida con un fino pijama de seda, el cual te encaja perfectamente, enmarcando tu esbelto cuerpo…

Yacías de espaldas a mis ojos, pudiendo observar tu espalda, desnudándote con la mirada, descansando mi vista en tus caderas, en tu trasero… simplemente bello, algo inigualable… Mi imaginación comienza a trabajar al ver como se marcaban las terminaciones de tu ropa interior…
Decides sentarte en la cama, soltándote el cabello, dejando que éste acaricie tus hombros, tu suave piel…
Sientes el deseo de quitarte la pijama. Mis ojos no podían creer lo que estaban a punto de ver… no imaginas cuanto deseo tenía de hacerlo…
Suavemente comienzas a deslizar el vestido por tu cuerpo, llevándolo hacia arriba, dejando tu torso semidesnudo… permitiéndome apreciar el pequeño detalle de que no traías sostén… Mi corazón se desarma, comienza a palpitar fuertemente… adrenalina… deseo… lujuria… una mezcla de sensaciones extraordinarias que estaba experimentando en ese entonces…
- No, no te vayas!… a dónde te diriges??
La ilusión se desvanecía de repente, hasta que regresas…
No lo podía creer… venías frente a mí… Cuánto deseaba este momento, poder verte completa…

Eres perfecta, como siempre te imaginé… tu mirada profunda… esa boca apetecible con labios apasionados… tus mejillas rozagantes… tu suave cuello, llamándome a besarte… tus senos, pequeños pero armoniosos, la medida perfecta, con esos pezones que aparentan ser una delicia al gusto… tu vientre plano, enmarcando esa figura única q traes, curvas de ejemplo… tus caderas vistiendo esa vedettina que tan bien te sienta… tus piernas, producto de la gimnasia…
Hmmm! Deseo poder recorrerte de principio a fin… besar tu boca, tenerte entre mis brazos… acariciar tu espalda, recorrer tus cuervas… Deslizar mi boca hacia la comisura de tus labios, atravesar tus mejillas para caer en picada por tu cuello y descansar en tus senos besándote encendido en pasión, mientras recostados de perfil, acaricio tu cuerpo en forma ascendente… tus piernas… tu cadera… tu vientre… aquel espacio delicioso y tentador entre tus senos… Deseo poder amarte fielmente, sentir como gozas de cada caricia, de cada roce de mis manos, de cada beso…
Sí, preciosa, déjame oírte balbucear esa suave melodía… tu corazón acelerado, tu respiración agitada, tu voz intentando pronunciar palabra…
Déjame sentir como se endurecen esos pezones carnosos ante el roce de mi lengua… déjame sentirlos mientras mi mano se anida en tu pubis incitando a tu imaginación, excitando tu mente…
Déjame sentir como tu cuerpo vibra ante el deseo de lujuria…
Hmmm! Me encantaría oírte gemir, bebé…
Déjame verte cerrar los ojos y disfrutar ese momento... Siente como mis dedos acarician tu clítoris… como te penetran poco a poco… como mi boca desgarra tu cuello…
Sí, preciosa… siénteme… déjate llevar… Me encanta como te mueves, me excita más aún… oírte gritar…
Sé que te gusta…
Hmmm!
Tu cuerpo se estremece aún más, tiemblas vigorosamente… tu voz se alza pronunciando gemido tras gemido… Los músculos de mi mano se inundan de lujuria… Quiero verte acabar, quiero que llegues al orgasmo…
Siénteme dentro! Mis manos acalambradas se desgarran en tu vagina… mi boca sólo quiere besar cada rincón de tu cuerpo… Tú me deseas… lo deseas… quieres acabar…
Ya casi terminas, bebé! Siente el calor que sube, se acrecienta, se apodera de ti completamente… Siente esa extraña sensación… siente el temblor…Hmmm!! Sí!
Sueltas el grito… música divina para mis oídos… Simplemente delicioso…
Mi mente me jugó una mala pasada… mi mano yacía en mi pene erecto… mis ojos descansaban acompañando a la imaginación… Me he desviado de la realidad…
Vuelvo la mirada hacia tu habitación, y estabas allí, recostada sobre tu cama, untándote una especie de crema por todo el cuerpo…
- Hmmm!
Mi imaginación se activa de nuevo… pero esta vez viéndote…
Reposas tu cabeza sobre la almohada… cierras los ojos… y sigues untando esa loción… Pero… las caricias cambian… no son las mismas…
Noto el deseo en tus manos… deseo erótico… Tus manos acarician tus senos…
- Que linda imagen!
Esos senos perfectos acariciados por tus manos… tus dedos presionando los pezones…
Una de tus manos se arriesga y desciende cubriendo todo tu vientre con caricias hechas por la punta de tus dedos… tomas tu vedettina y te la quitas desaforadamente…
El deseo en ti se ha incrementado fuertemente…
Comienzas a acariciarte suavemente… tu cuerpo arqueado por tanto deseo y pasión… Mis manos te acompañan, tomando y presionando mi pene… acariciando la punta… mis testículos…
- Hmmm! Si pudiésemos estar juntos saciaríamos nuestros deseos mutuamente… Tus manos penetrándote ágilmente…
Mis oídos se desviven escuchando el suave sonido de tu voz que se cuela entre las ventanas durante el silencio silencioso de la madrugada…
Que voz excitante! Me enloqueces…
Tu cuerpo se arquea más y más… Tu cuerpo untado de crema… tu piel reluciente... tus pezones erectos… tu boca insatisfecha… adrenalina… pasión… lujuria… deseo…
- Ohh! Estoy a punto de estallar… déjame acabar contigo…
- Si! Ahhhh!
Oigo ese gemido impresionante… mi pene se baña en semen… tu cuerpo muestra las últimas instancias del temblor…
- Que agotador…
Ambos quedamos satisfechos por el momento… pero no completamente…
Por ahora sólo resta ir a dormir, pues, ya es tarde y mañana será otro día.
Le Sicaire
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